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Como película de terror, así fue la separación de Ruben Blades con Fania Records

El Portal de la Salsa. – En el año 1977 la disquera Fania logra reunir en una misma orquesta a Willie Colón y a Rubén Blades, quien venía de una pasantía con el conjunto de Ray Barretto. Blades firma un contrato en el que según la compañía, éste se compromete a grabar un álbum anualmente por el tiempo que permanezca en la misma, que en total fueron cinco años desde 1977 hasta 1982. En ese período y bajo la tutela de Willie Colón, logran grabar los cinco discos con los que “en teoría” se daría por cumplido el mencionado contrato. (METIENDO MANO, SIEMBRA, MAESTRA VIDA, CANCIONES DEL SOLAR DE LOS ABURRIDOS y THE LAST FIGHT).

Llegado el año 1982 Rubén decide por diferentes motivos que ya era hora de seguir otro rumbo fuera de Fania, y manifiesta a la compañía su intención de dar por terminada su relación laboral. A este respecto la Fania le recuerda a Blades que había adquirido una obligación contractual con ellos, y que por lo tanto no podía aún abandonar la Fania, sin antes entregar los 3 discos que seguía debiendo, o en consecuencia sería demandado por incumplimiento.

Rubén Blades todavía sin percatarse de lo que se traían entre manos, les señala que ya había grabado 5 álbumes junto a Willie, a lo que la compañía le respondió que de esos discos los 3 primeros eran producciones de Colón, razón por la cual contaban legalmente como discos de Willie y en consecuencia, él seguía debiendo tres álbumes a la compañía. Duro golpe para Blades quien no se esperaba semejante emboscada, por parte de la compañía más grande de música latina del momento, cuya actuación en mi opinión debió haber sido la de una empresa seria y profesional, y no la de unos estafadores como en realidad ocurrió.

Este hecho no disminuyó a Blades en lo absoluto, y es entonces cuando decide darles un poco de su propia medicina. Por cuenta propia reúne a varios músicos de confianza, y haciendo uso de sus ahorros contrata los servicios de un estudio de grabación, para completar en tiempo récord los tres discos que le darían su libertad, y por ende su independencia artística. No podía ser de otra forma al estar tratando con personas que no saben jugar limpio.

Blades sabía que la Fania no se esperaba esa movida de su parte, y sabía que la intención era manipularlo bajo la presión del contrato que había firmado. Los temas fueron estratégica y cuidadosamente seleccionados por Blades, quien no quería regalar material inédito de su autoría a quienes lo apuñalaron por la espalda. Por tal motivo hizo una selección de temas de conocidos compositores latinoamericanos, y de algunas canciones que había escrito él mismo años antes para otros cantantes.

Un buen día Jerry Masucci quien era el presidente de la compañía, recibe en su oficina una visita de Rubén junto a su abogado, y casi me puedo imaginar su cara de asombro, y de frustración cuando recibe de parte de Blades los 3 discos ya terminados, con sus respectivas carátulas, quedando así libre del contrato que lo amarraba a Fania, propinándoles un knock out fulminante como si se tratara del personaje de boxeador, que personificó paradójicamente en la película producida por la misma compañía Fania.

Como parte de la etapa de experimentación musical que iniciaría Blades de solista, todos los temas fueron grabados únicamente con percusión, piano, bajo y vibráfono. Con lo cual podría afirmarse que esos discos representan el nacimiento de los Seis del Solar, banda con la que haría historia a partir del año 1984.

Pero la historia no termina allí, pues la Fania hizo con el material entregado lo que mejor les pareció. En primer lugar alteraron por completo el tracklist original, movieron temas de un disco a otro, agregaron canciones que no pertenecían a esa colección como por ejemplo: EL CANTANTE, CHANA, NO HAY CHANCE (originalmente iban a ser incluidos en el álbum Canciones del Solar de los Aburridos). El material fue llevado nuevamente a los estudios para ser remezclado, reemplazando el vibráfono por una sección de vientos, asemejando el sonido de la orquesta de Willie Colón, lo que demuestra que la compañía no creía en la nueva propuesta de Blades, y por esa razón se quedaron anclados en el pasado a un sonido que al pasar de los años perdió actualidad, y la gente fue migrando hacia otros ritmos de moda como el merengue, representando la debacle de la disquera por su falta de visión.

En segundo lugar cambiaron los títulos originales de los álbumes colocados por Rubén, y en cambio los bautizaron con nombres sugerentes, que encierran un doble sentido como queriéndole decir a Rubén, ¡hey! Esto es contigo.

Los discos se llaman como ya es sabido “EL QUE LA HACE LA PAGA, MUCHO MEJOR y DOBLE FILO”

Y para cerrar con broche de oro, no publicaron los 3 discos en 1983 como correspondía, sino que en su malsana intención, esperaban que Rubén hiciera el lanzamiento de algún álbum con su nueva disquera, para entonces ellos hacer lo mismo, y de esa forma tratar de quitarle ventas.

La Fania ni siquiera tuvo la decencia de darle el crédito a Rubén como productor de los 3 discos.

Esta es una demostración más de cómo el poder corrompe, y toda esa magia que representaba Fania gracias a sus talentos, queda empañada por causa de los explotadores, que se enriquecieron a costa del sudor de quienes la hicieron grande.

La incógnita que deja todo este asunto es, si el público algún día podrá escuchar las versiones originales de esas canciones, tal y como Rubén las grabó.

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