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Rubén Blades visita escuela en el barrio bravo en ciudad de México

Previo a su concierto que hoy dará en el Auditorio Nacional, «El Poeta de la Salsa» convivió ayer con estudiantes de secundaria en una escuela de Tepito, un barrio de alto riesgo en México.

Rubén Blades ingresó al aula de la Escuela Secundaria Técnica no. 42 Ing. Alejo Peralta Díaz Ceballos, de la colonia Morelos, en Tepito, en la Ciudad de México. Ahí, frente a los estudiantes, el panameño, ganador de 17 Premios Grammy, les habló del fracaso, del éxito y de su concepto de pobreza, que más que de dinero, habla de la falta de espíritu.

Para el compositor de Pedro Navaja fue fácil hablar con los estudiantes del barrio bravo porque conoce este panorama desde su infancia.

Maestros y padres de familia escucharon al cronista musical, quien relató que sus inicios fueron con un grupo de rock, pero que después comenzó a escribir acerca de lo que le rodeaba.

La música la teníamos para escapar y olvidarnos de la presión, para conocer a un muchacho o muchacha; para divertirnos, pero también la música puede servir para educar, documentar, expresar cosas. Yo decidí irme por ese lado, quería documentar, eso me parecía interesante”, relató a los jóvenes, a quienes exhortó encarecidamente a “leer y leer siempre”.

En el encuentro, que forma parte del programa Alas y Raíces de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, en el marco del proyecto Tiempo para juglar, el compositor, músico, cantante, actor, abogado, político y activista relató que sus padres no terminaron la escuela, pero que lo impulsaron a él y a su hermano a estudiar para tener una mejor oportunidad en el futuro.

Yo terminé mi primaria y mi secundaria y fracasé tres materias en secundaria: matemáticas, música y educación artística”, dijo entre las risas de los asistentes.

17 Premios Grammy y 35 películas más tarde, me preguntan cómo es posible que usted fracasó en música y educación artística. Parte de la razón creo que se debió a los profesores que tuve, que me parecían aburridos, no me inspiraron. Los maestros deben reconocer las virtudes escondidas que puedan tener los estudiantes”, señaló como un llamado a los docentes.

Habló también del fracaso y de no desanimarse al experimentarlo.

Yo tropecé, me caí, me paré. Eso es lo que hay que hacer, porque la vida es eso. Ninguna vida es fácil. Las dificultades se manifiestan de mil formas. Tienen que alentar eso, el espíritu sobre todas las cosas”, enfatizó el cantante de Plástico, quien hoy se presentará en el Auditorio Nacional, junto a Roberto Delgado Salsa Big Band.

 

Los jóvenes de Tepito se identificaron con su historia, así como lo hacen con sus canciones, que son una constante en las fiestas no sólo del barrio, sino también de la Ciudad de México.

Incluso un fragmento acapela de Pedro Navaja en la voz de Blades, sólo para ellos en el salón, fue un regalo para los estudiantes, quienes de inmediato la reconocieron. También se rieron con uno que otro chiste del músico, pero, sobre todo, se quedaron con su filosofía de vida.

En mi barrio había gente que tenía un tocadiscos, nosotros no, había quienes tenían una televisión y nosotros no. Le pregunté a mi abuela: ‘¿nosotros somos pobres? Me dijo: ‘no, lo que pasa es que no tenemos plata’. Le dije que cuál era la diferencia y me dijo que el pobre es el que no tiene mente ni espíritu y que es tan pobre que lo único que tiene es dinero.

Me dijo que un idiota se puede ganar la lotería y es rico, pero eso no lo va a hacer inteligente, ni lo va a ser espiritualmente fuerte. Pónganle atención a las cosas importantes, porque lo material no los va a definir a ustedes nunca. Lo que te define mal es la ausencia de espíritu, pero hay que tratar y tratar, yo todavía sigo tratando”, dijo con las miradas fijas de los estudiantes del barrio.

El mensaje tocó a los estudiantes y aún más el exhorto de Blades a ser solidarios y a apreciar a la gente por sus aportes, lo que ofrecen y dan.

Si ustedes ven adentro del éxito se darán cuenta que hay desengaño, lágrimas, dificultades, desilusiones. De las cosas fáciles, sospechen y consideren la necesidad de tener educación y voluntad, y siempre acuérdense de ayudar a los otros. Si yo no hubiera tenido la colaboración de mucha gente, no hubiera sido exitoso ni como músico ni actor ni persona.

Yo vengo de una familia que me dio una buena base, pero no finalizaron su escuela. Yo me gradué de la Universidad de Harvard en una maestría en derecho, así que si yo lo pude hacer, lo puede hacer cualquiera. Desde ahora creen su propia integridad, que lo que piensan, sienten y hacen sean lo mismo”, señaló.

El panameño e inmigrante les contó que su diploma de derecho, expedido en su país natal, no le sirvió en Estados Unidos “ni para envolver pescado”. Así que sus inicios en la música fueron en el departamento de correos de la disquera Fania, como mensajero, primero por una necesidad económica, pero que lo llevó más tarde a concretar su aspiración musical.

Los estudiantes lo cuestionaron. Entre las butacas un adolescente preguntó: “¿Qué sientes cuando cantas?”.

¡Guau! Lo primero que siento es un alivio tremendo cuando me sale la voz, me siento bien, porque me gusta lo que hago, las canciones que canto, las reacciones de la gente, sentirme parte de un grupo, con la orquesta que me acompaña y la gente que la celebra. Me siento lleno. Gracias por esa pregunta”, respondió y recibió un aplauso enseguida.

Otro joven se levantó, tomó el micrófono y preguntó: “Si usted reprobaba materias, ¿cómo se pudo superar?”.

Tras un breve bullicio, Blades, como si fuera un compañero de aula, afirmó: “Lo primero que hice fue decidir que no iba a fracasar otra vez”.

¿Cuándo se dio cuenta de que tenía talento?”, la pregunta fue respondida enseguida: “aún no me doy cuenta”.

Tal fue su experiencia en Tepito, que el compositor la compartió más tarde en su conferencia de prensa.

Me hicieron preguntas excelentes. ¡Fue espectacular! Tepito y mi experiencia de seguir creciendo, no son diferentes”, expuso.

CRONISTA MUSICAL

Rubén Blades, quien formará parte de la sexta temporada de la serie Fear The Walking Dead, a estrenarse en 2020, y que tiene entre sus planes escribir un libro de su vida luego de más de 55 años de trayectoria, habló de lo que le interesa cantar.

Ahora mismo hay que cantarle a las cosas que nos hacen a nosotros ser humanos, a la solidaridad, a la posibilidad de denunciar las cosas que están mal; recordarle a la gente que tenemos fuerza, cantarle a la gente que se quede sola, solidarizarse básicamente, y seguir haciendo la crónica a la ciudad, que también tiene humor. Continuar haciendo la crónica, es lo que yo voy a hacer. Yo sigo observando y escribiendo sobre lo que considero que se tiene que escribir”, detalló.

El compositor, quien es un músico independiente desde hace 15 años, destacó que la nueva forma de difusión de la música, revelada por sencillos y en plataformas digitales, es el mejor momento para un artista, aunque tiene sus complejidades. Además dijo que la actual convulsión que se vive en Latinoamérica, tras las manifestaciones en Chile, Ecuador y Bolivia, habla de una transformación.

Fuente: excelsior.com.mx

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